Lecturas

Eduardo Galeano
El estado en América Latina

Hace ya unos años, añares, que el coronel Amen me lo contó.

Resulta que a un soldado le llegó la orden de cambiar de cuartel. Por un año lo mandaron a otro destino, en algún cuartel de la frontera, porque el Superior Gobierno del Uruguay había contraído una de sus periódicas fiebres de guerra al contrabando.

Al irse, el soldado le dejó su mujer y otras pertenencias al mejor amigo, para que se las tuviera en custodia.

Al año, volvió. Y se encontró con que el mejor amigo, también soldado, no le quería entregar la mujer. No había problema en devolver las demás cosas; pero la mujer, no. El litigio iba a resolverse mediante el veredicto del cuchillo, en duelo criollo, cuando el coronel Amen paró la mano:

Que se expliquen —exigió.
Esa mujer es mía —dijo el ausentado.
¿De él? Habrá sido. Pero ya no es —dijo el otro.
Razones —dijo el coronel—. Quiero razones.
Y el usurpador razonó
Pero coronel, ¿cómo se la voy a devolver? ¡Con lo que ha sufrido la pobre! Si viera cómo la trataba este animal… La trataba, coronel… ¡como si fuera del Estado!

 

Celebración de las contradicciones / 2

Desatar las voces, desensoñar los sueños: escribo queriendo revelar lo real maravilloso, y descubro lo real maravilloso en el exacto centro de lo real horroroso de América.

En estas tierras, la cabeza del dios Eleggúa lleva la muerte en la nuca y la vida en la cara. Cada promesa es una amenaza; cada pérdida, un encuentro. De los miedos nacen los corajes; y de las dudas, las certezas.

Los sueños anuncian otra realidad posible y los delirios, otra razón.

Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, sino la siempre asombrosa síntesis de las contradicciones nuestras de cada día.

En esa fe, fugitiva, creo. Me resulta la única fe digna de confianza, por lo mucho que se parece al bicho humano, jodido pero sagrado, y a la loca aventura de vivir en el mundo. •

 

Agradecemos a Eduardo Galeano la gentileza de habernos permitido publicar estos dos textos de El Libro de los Abrazos (Buenos Aires: Catálogos, 1996).

 

 


Publicada en TODAVÍA Nº 2. Septiembre de 2002

 

OSDE | OSDE BINARIO | NEO | BINARIA | FUNDACIÓN OSDE | URGENCIAS 435-1111 | INTERTURIS Actualizado
Noviembre de 2011