Hace unos años, la artista argentina Nora Dobarro visitó por primera vez la ciudad de Feira de Santana, zona de planicie semiárida del nordeste brasileño.
Inmediatamente quedó sorprendida por la particularidad de las puertas y portones de las casas feirenses, que tienen una enorme presencia visual en el tejido urbano. En principio los asoció, por sus formas y colores, a máscaras y escudos propios de la cultura del África, tierra de origen de una porción importante de la población de Feira.
Gran parte del arte africano privilegia las formas sin analogía con la naturaleza. A principios del siglo XX, su síntesis, su planimetría y sus colores puros despertaron gran interés en los artistas europeos. Ese interés fue vital para el desarrollo del cubismo y para el surgimiento de una mirada diferente que se halla también en el origen de la estética del movimiento de arte concreto, migrado a la Argentina y el Brasil a mediados de ese siglo.
El inesperado encuentro, en las rejas y portones de Feira, con formas colectivas que la artista vinculó tanto al arte concreto como a su propia producción, transformó aquella primera visita en una obra plástica que continúa hasta hoy: el Proyecto Arte Concreto en la Calle. Éste comprende más de 800 fotografías, un video-documental con registro musical, video-reportajes de los serralheiros (protagonistas de este fenómeno de arte aplicado) y de los artistas feirenses que colaboraron con el proyecto desde su inicio.
Los portones de Feira no son artefactos utilitarios relegados a la estricta función de marcar límites, vistos desde esta nueva perspectiva estética. Ella ilumina posibles rutas de circulación de las imágenes y señala el valor de la integración de los fenómenos culturales de la región. •
Publicada en TODAVÍA Nº 14. Agosto de 2006