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La ciudad en cuestión
por NELSON BRISSAC PEIXOTO filósofo,
organizador y curador de Arte/Cidade
En las megalópolis proliferan proyectos
arquitectónicos monumentales, enormes infraestructuras aisladas
del tejido urbano. Esta tendencia se ha extendido también
al arte, bajo la forma de grandes museos itinerantes orientados
al espectáculo y al consumo. Frente a la uniformidad de estas
propuestas, Arte/Cidade –colectivo integrado por artistas,
arquitectos, ingenieros y técnicos– intenta experimentar
modos alternativos, descentralizados, de hacer circular el arte
y de intervenir sobre la ciudad.

LILIANA PORTER
Volver, 2001
Fotografía Polaroid |
Arte/Cidade es un proyecto que se realiza en San Pablo,
Brasil, desde 1994, con el objetivo de intervenir artísticamente
en la ciudad. Ha tenido hasta el momento cuatro ediciones: la primera
se presentó en un matadero desactivado, en la zona sur de
San Pablo; la segunda, en el centro, en tres edificios y en el área
que los rodea, atravesada por un viaducto; la tercera, a lo largo
de un ramal ferroviario, en la zona oeste, y la última en
una antigua zona industrial que ocupa aproximadamente 10 kilómetros
cuadrados en el este de la ciudad.
El proyecto toma como punto de partida la metrópoli contemporánea,
concebida como un espacio complejo y dinámico, en permanente
cambio, en el que surgen nuevos e inusitados modos de circulación.
En este sentido, San Pablo representa un ámbito propicio
en el que se ponen en juego todos estos temas. Las intervenciones
artísticas de Arte/Cidade buscan cuestionar el estatus
y los procedimientos convencionales del arte, de la arquitectura
y del urbanismo, ya que consideramos que para enfrentar las transformaciones
producidas por la globalización es preciso trascender las
técnicas y los enfoques establecidos.
Así, mientras las recientes políticas urbanas de reactivación
de los antiguos centros y áreas industriales ofrecen actividades
culturales en las construcciones en desuso, y las formas convencionales
del arte en la vía pública –esculturas, murales–
validan la especulación inmobiliaria que generan esos procesos, Arte/Cidade intenta debatir nuevas estrategias y, además,
busca que sus proyectos trasciendan la localización inmediata
y remitan al vasto territorio de la megalópolis.
Desde ya, para trabajar a escala urbana es indispensable desarrollar
instrumentos y procedimientos adecuados que conviertan las propuestas
individuales en proyectos viables mediante diseños técnicos,
que resuelvan las cuestiones materiales y estructurales y que también
se ocupen de los aspectos políticos (relaciones con las comunidades
y los poderes públicos involucrados).
Teniendo en cuenta estos criterios, cada edición de Arte/Cidade
consta de tres fases: en primer lugar, una amplia investigación
urbanística sobre la zona elegida de la ciudad; en segundo
lugar, la selección de sitios específicos y, por último,
el desarrollo en sí de los proyectos de intervención.
El objetivo de la investigación es analizar la situación
de la zona dentro de San Pablo, teniendo en cuenta los elementos
arquitectónicos y los modos de ocupación existentes.
A partir de allí, se realiza un inventario de los posibles
lugares en los que se trabajará, que deben reflejar la complejidad
estructural y las dinámicas socioespaciales que caracterizan
la megalópolis. Antes de concluir esta etapa, todos los integrantes
del proyecto recorren los sitios para sugerir otras lecturas y eventualmente
otras localizaciones. Así se enriquece el mapeo propuesto
al comienzo. Finalmente, los artistas y arquitectos invitados despliegan
sus propuestas. Un equipo de apoyo, formado por arquitectos e ingenieros,
acompaña el desarrollo de cada proyecto con la intención
de explotar al límite sus potencialidades estructurales y
técnicas y su alcance urbanístico y social. Las posibilidades
de intervención en las áreas urbanizadas y en sus
edificios, los problemas de mantenimiento de las estructuras, el
uso de los materiales y dispositivos electrónicos son estudiados
en cada caso, apuntando a la experimentación y a la transgresión
de las alternativas convencionales.
La complejidad y la escala de las situaciones propuestas exigen
un trabajo fundado en proyectos técnicos y soportes operacionales
apropiados para que el espacio no imponga su lógica. Se intenta
evitar así una adecuación intuitiva, en general estetizante,
a los lugares, y a la vez romper con los procedimientos ya cristalizados
que operan en ellos como si fueran sólo el telón de
fondo de las obras.
Los desafíos de aquí en más
En los últimos años, asistimos a un proceso de uniformidad
de las megalópolis, alentado por proyectos urbano-arquitectónicos
de capitales internacionales. Se configuraron así enclaves
autosuficientes, dominados por grandes infraestructuras y aislados
del resto del tejido urbano. En estrecha articulación con
este proceso, se multiplicó la organización de megamuseos
y exposiciones temáticas itinerantes a nivel internacional,
montadas en inmensos ambientes artificiales y escenográficos,
que subordinan la producción y la percepción estéticas
a la misma lógica espacial. Se trata de una monumentalidad
que coloca la ciudad y el arte a disposición del espectáculo
y del turismo cultural. Las experiencias realizadas por Arte/Cidade,
en cambio, instalan procedimientos diferentes, tanto en lo que se
refiere a la elección del espacio como a las tácticas
artísticas y urbanísticas empleadas. Pero sus prácticas
también suscitan una serie de preguntas: ¿cuál
es el papel que este proceso artístico terminó por
adquirir? ¿Cuál fue el efecto urbanístico –económico,
social y político– y cuáles los resultados estéticos
del proyecto? ¿De qué modo sus principios y sus procedimientos
influyeron en otras iniciativas artísticas que, desde entonces,
tomaron el espacio urbano como parámetro?
Aún está pendiente un análisis de la recepción
de Arte/Cidade, como así también de las obras
específicas realizadas. Sin embargo, podemos decir que algunas
intervenciones artísticas todavía pueden ser vistas
como parcialmente comprometidas con estrategias escultóricas
en gran escala. Para superar esta percepción y lograr efectos
más intensos y abarcadores es necesario introducir en nuestras
prácticas artísticas otros ejes conceptuales y operacionales.
Debemos construir herramientas que nos permitan confrontar con los
aparatos institucionales, discursivos y económicos propios
de la ciudad y del “mundo del arte”, y poner en evidencia
cómo la producción del espacio urbano y de la cultura
–tanto como su recepción– se encuentra cada vez
más sometida a las relaciones económicas y de poder.
Las obras desarrolladas por Arte/Cidade no son propiamente
proyectos arquitectónicos ni urbanísticos. Más
bien muestran estrategias alternativas para la reestructuración
global de la ciudad y para implementar políticas urbanas
descentralizadas, que permitan aprovechar los espacios intersticiales,
dinamizar las zonas sin generar una concentración excluyente,
respetar la heterogeneidad espacial y atender al hecho de que las
diferentes tecnologías de transporte y comunicaciones condicionan
las percepciones y las vivencias –que pueden ser más
vertiginosas o más reposadas– de los mismos lugares.
En este sentido, la propuesta es plantear una cartografía
urbana intensiva que ponga de manifiesto la complejidad y la dinámica
de las áreas, la variedad de formas en las que es posible
ocuparlas y la potencialidad de las operaciones en curso. Se trata
de trabajar la intersección de estos aspectos, en lo que
consideramos son los intersticios, los intervalos del tejido fragmentado
de la megalópolis.
Por otra parte, es preciso también rearticular las diversas
intervenciones para amplificar su significado e impacto urbano,
cultural y social e intensificar la percepción que la población
tiene de ellas. De todos modos, hay que considerar que Arte/Cidade asume un alto grado de experimentación, al lidiar con factores
que eluden la previsión y el control porque responden al
juego de los actores en el espacio urbano. En general, las intervenciones
en las megaciudades introducen el problema de la percepción
en las grandes áreas urbanas, que escapan por completo al
mapa mental de sus habitantes, así como a los modelos establecidos
por el urbanismo y por la gramática del arte en los espacios
públicos. Optar por una región irreductible a la experiencia
individual excluye la posibilidad de una noción común
de dimensiones y trazado. Sin embargo, mientras las ciudades están
adoptando estrategias de monumentalización volcadas al marketing,
la promoción inmobiliaria y el turismo cultural, Arte/Cidade
procura evitar la espectacularización inherente a esos procesos.
La proyección futura de la iniciativa suscita interrogantes
múltiples: ¿podrá Arte/Cidade evolucionar
para convertirse en un campo de discusión sobre los procesos
de reestructuración de las ciudades, en las que las intervenciones
artísticas y urbanísticas adquieran otra escala y
significado? ¿Será capaz de obtener suficiente credibilidad
para discutir tanto iniciativas gubernamentales como aquellas provenientes
de corporaciones privadas?
¿Es posible, en el escenario actual de la administración
de las ciudades y de la cultura, impulsar un debate público
sobre las alternativas de desarrollo urbano y de producción
artística? Éstos son algunos de nuestros desafíos.
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Publicada en TODAVÍA Nº 13. Abril de 2006
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