La coordinación macroeconómica en el Mercosur

por JOSÉ MARÍA FANELLI
Investigador del CEDES

Antídoto contra los peligrosos desequilibrios dentro del bloque, la macroeconomía parece más que nunca llamada a ocupar un lugar prioritario en la agenda de la integración regional.

ilustraciones
ARIEL MLYNARZEWICZ

 

El Mercosur representa la estrategia de mayor alcance que los países de la región han ensayado en la última década para enfrentar el desafío de desarrollarse en un mundo que exige cada vez más competitividad. En este sentido, el éxito del Mercosur tendrá que ver con su capacidad para cumplir con dos metas centrales: acelerar el crecimiento económico y optimizar la inserción de los socios en la economía globalizada.

Para cumplir con esos objetivos, el Mercosur debe llevar en el largo plazo a la conformación de un espacio económico regional unificado. El principal instrumento para llegar a él es la llamada "integración profunda". Cuando ésta existe no hay trabas diferenciales de ningún tipo -aranceles, regulaciones, impuestos- para comprar y vender entre los miembros del acuerdo. Éste es un activo muy valioso para los países que son capaces de hacerlo, pues sus empresas podrán planear la producción tomando como referencia un mercado mucho más amplio; y ello las hace más competitivas al permitirles aumentar la escala, incentivar la especialización, atraer inversiones y, por esa vía, acrecentar el ritmo de aumento de la productividad, verdadera llave maestra del desarrollo.