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ANA SOFIA QUINTANA

 

Las primeras murgas uruguayas, formadas por obreros y empleados que recorrían los tablados en camiones, fueron las tempranas expresiones de una música popular que ha ido evolucionando carnaval tras carnaval. De aquellos años a esta parte algo digno de contar ocurrió: la influencia del sonido charrúa en los músicos argentinos.

La marcha camión
cruzó el charco

por AQUILES FABREGAT
Periodista

Uruguay no tiene música autóctona, ya que los charrúas fueron aniquilados y no dejaron ningún legado. El acervo popular se nutrió con cielitos –la música de protesta de principios del siglo XIX–, chamarritas, vidalitas, y ritmos de origen portugués bajados del sur del Brasil, como la maxixa y el xote. Sin embargo, hoy el pequeño país tiene una música absolutamente identificatoria, dividida en dos corrientes: la blanca (la murga) y la negra (el candombe).

Con respecto al candombe, vale acotar que los toques orientales son diferentes de otros ritmos negros latinoamericanos. Su forma definitiva se fue moldeando desde la época colonial y hoy suena a Uruguay en cualquier parte. El exitoso tema "Vos sabés", de Los Fabulosos Cadillac, está inspirado en lo que los vecinos llaman "candombe liso", y el final del videoclip, cuando Vicentico y sus muchachos se tocan el tambor en las barrigas, es tan uruguayo como el mate.

Se acepta, aunque no está comprobado, que la primera murga uruguaya, de principios del siglo XX, estaba formada por inmigrantes españoles y se llamaba "La Gaditana que se va". De allí hasta la década del sesenta, la murga fue evolucionando carnaval tras carnaval, con agrupaciones formadas por obreros y empleados que recorrían los tablados en camiones, con las caras pintadas y disfraces diversos. El toque típico de la batería murguera –redoblante, bombo y platillo– se llama "Marcha camión", porque es justamente el que se hacía oír durante el traslado de un barrio a otro. De a poco se fue reafirmando la formación clásica de una murga: entre 18 y 22 integrantes, con sus voces divididas por registro en "primos", "sobreprimos", "segundos" y "tercia". Y fueron surgiendo nombres míticos como Asaltantes con patente, Patos cabreros, Los diablos verdes, La milonga nacional, Curtidores de hongos, Los saltimbanquis y Araca la cana, la decana de las murgas orientales en actividad, integrada antaño por canillitas y llamada originalmente La bruta.